La agricultura y el cultivo del olivar para aceite de oliva (3.100.000 olivos), en concreto, destaca como recurso económico. El sector industrial se encuentra fuertemente ligado a la actividad agrícola, la industria agroesimentaria y de maquinaria agrícola son las más destacadas.Por su importancia destaca el sector servicios, resaltando dentro de éste los subsectores "Comercio, Restaurantes, Hospedaje y Reparaciones". Úbeda, considerada como uno de los más sensacionales conjuntos renacentistas de Europa, se nos ofrece erguida de palacios y torres para invitarnos a la esplendidez exquisita de un pasado culto y cortesano. Es ésta una ciudad que ha merecido los más variados calificativos: "Úbeda asombrosa", "Úbeda reina mora", "Úbeda recatada"... Pero, sobre todo, Úbeda es una ciudad admirable, incapaz de dejar impasible es más frío y exigente de sus visitantes.

Eugenio D'Ors, tras una de sus visitas a Úbeda, llegó a escribir que en esta ciudad se sentía como transportado a Ferrara o a Brescia, "ciudades del Norte de Italia, puros santuarios de singular devoción". Es asombroso el conjunto de palacios que reflejan el poder y la riqueza de una burguesía y nobleza ubetense que no dudó en contar con los más afamados arquitectos para la construcción de sus residencias, muy al gusto de las nuevas tendencias que comenzaban a imperar en la Italia del siglo XVI. El Renacimiento emerge como un hecho insólito y admirable en esta ciudad, fruto de su vinculación al esplendor de la época del emperador Carlos V y de la mano de magníficos artistas de gran creatividad, que como el Arquitecto Vandelvira, interpretan la cultura del Humanismo con personalidad e inigualable calidad artística. Así lo testimonian sus palacios, iglesias, conventos y plazas, como la emblemática Vázquez de Molina.

Pero, aun con ser la arquitectura renacentista, el rasgo más sobresaliente del urbanismo de Úbeda, no por eso dejan de merecer la máxima atención otras construcciones de estilos bien diferentes. Lejos de romper el perfecto equilibrio ciudadano, airosos volúmenes árabes, góticos o barrocos contribuyen al enriquecimiento del enorme tesoro monumental que nos ofrece esta ciudad en la que se dieron cita las más diversas civilizaciones.En esta ciudad bien acabada como pocas, la sorpresa está presente en cada esquina. Inesperadamente, al pasear por las múltiples calles de su centro histórico, nos quede aparecer una maravilla arquitectónica, el recuerdo de una leyenda o la sencilla magia de una fachada popular.
Aunque bastante atípica por su fisonomía tan cercana a las ciudades renacentistas italianas, Úbeda no deja de sentirse profunda e íntimamente andaluza. Sus arraigadas fiestas, sus artesanías milenarias, su sabia gastronomía o la idiosincrasia de sus gentes confirman un patente andalucismo al que jamás renunció esta ciudad, que en otro tiempo fue fronteriza, y cuyo prolongado pasado árabe, común
al del resto de Andalucía, se presiente en muchos de sus rincones.

Úbeda, situada en un excepcional enclave geográfico de la provincia de Jaén, principal núcleo comercies, cultural y de servicios del arco orientes jiennense, con un término municipal de 404 km2, tiene una población de derecho aproximada de 34.000 habitantes y un ámbito de influencia poblaciones de hasta ocho veces su población. Goza de un espléndido paisaje sobre el valle del Guadalquivir, inmensos campos de olivares, fruto de su riqueza tradiciones y sobre los Parques Naturales de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, a tan sólo 40 minutos. A tan sólo 45 minutos de la capital y a hora y media de Granada y su aeropuerto internacional, Úbeda cuenta con excelentes comunicaciones tanto por carretera como por ferrocarril. La estación de ferrocarril Linares - Baeza, garantiza la entrada y salida de personas y mercancías.